20/10/25

Seres sintientes: un deber de justicia y compasión

 

Seres sintientes: un deber de justicia y compasión




Cuando el Homo sapiens comenzó a habitar la Tierra, ya existían otros seres vivos: plantas, animales e insectos, quienes desempeñaban un papel fundamental en el equilibrio natural del planeta. Con el paso de los siglos, nuestra intervención ha sido indiscriminada: desde la sobreexplotación de los recursos naturales hasta la destrucción sistemática de ecosistemas enteros. De hecho, según el Fondo Mundial para la Naturaleza, entre 1970 y la fecha hemos perdido el 60% de las poblaciones de peces y el 70% de los insectos del planeta, dos de los grupos más importantes para la vida en la Tierra. Según la ONU, la humanidad también ha puesto a más de un millón de especies al borde de la extinción. Además, hemos intervenido en procesos vitales como la polinización, lo que ha tenido repercusiones devastadoras en la biodiversidad global.

En México, como en muchas otras naciones, el sufrimiento animal no solo es una realidad cotidiana, sino que también se encuentra legitimado en tradiciones culturales que, si bien tienen un arraigo histórico, ya no pueden ser vistas como justificación para la violencia. Es por esta razón que, en mi ejercicio como legislador, decidí presentar dos iniciativas clave para la defensa y protección de los animales. La primera de ellas fue la propuesta para prohibir las corridas de toros, un espectáculo que, a pesar de su tradición en algunas regiones, implica un sufrimiento indescriptible para los animales involucrados. Afortunadamente, este mismo año el Congreso de la CDMX aprobó una legislación que permite las “corridas sin violencia”, un avance hacia una visión más respetuosa con los animales, situación que también está por definirse en la SCJN gracias a juicios de amparo promovidos por colectivos defensores del bienestar animal.

La segunda iniciativa que presenté fue la modificación del Código Penal, para que el maltrato animal dejara de ser un delito perseguido únicamente por querella del tutor y pasara a ser considerado un delito de oficio, de modo que cualquier persona pueda formular la denuncia correspondiente. Con ello se crea un marco de protección real para todos los seres sintientes, incluyendo aquellos que viven en situación de calle o en cautiverio. También, junto con un grupo de legisladores, logramos que en la Ciudad de México se dejara de ver a los animales como cosas y se les reconociera como animales de compañía, seres sintientes y sujetos de trato digno y respetuoso: un paso crucial para cambiar la concepción de la relación entre humanos y animales. De manera adicional, pero no menos importante, conseguimos la prohibición del funcionamiento de los rastros clandestinos.

Este avance forma parte de una tendencia más amplia en muchos países, donde los animales comienzan a ser reconocidos como “sujetos no humanos de derechos”. En América Latina, por ejemplo, el concepto de “familias multiespecie” ya cuenta con jurisprudencia, lo que implica que los animales son considerados miembros activos y valiosos del núcleo familiar, con derechos y dignidad propia. Por su parte, el Parlamento Europeo ha aprobado un paquete legislativo que incluye la identificación obligatoria con microchip, la prohibición de venta de perros y gatos en tiendas, normas estrictas para criadores, requisitos básicos de bienestar y la futura creación de una lista positiva de especies permitidas.

Convencido de la urgencia de una nueva legislación en esta materia, celebro asistir hoy a la exposición fotográfica “Revocar el Silencio: Erradicar el Maltrato, la Crueldad y la Tortura Animal”, organizada por las senadoras de la República Anahí González y Celeste Ascencio, con el propósito de concientizar e impulsar una Ley General de Protección Animal que sea verdaderamente transformadora.



Publicado en La Crónica de Hoy, 30 de Septiembre 2025.

Reflexiones: Reunión Internacional para la Atención del Cáncer Infantil en las Américas

 

Reflexiones: Reunión Internacional para la Atención del Cáncer Infantil en las Américas


El día de ayer fue inaugurada la 1ª Reunión Internacional para la Atención del Cáncer Infantil en las Américas, un encuentro sin precedentes que reúne a especialistas de distintos países con un objetivo común: dar esperanza y una mejor atención a niñas y niños con cáncer. Además, este foro tiene el objetivo de revisar políticas públicas y procedimientos con expertos de 13 países del continente americano y de España.

El cáncer infantil es una de esas realidades que sacuden cualquier certeza. Tal como lo recordó la Dra. Paola Friedrich, directora para América latina de St. Jude Global, quien recordó ser sobreviviente de cáncer infantil e hija de sus padres que pasaron este proceso. Más que un foro médico, este encuentro representa una declaración de principios: el cáncer infantil no se enfrenta en soledad, sino con alianzas, ciencia compartida y, sobre todo, esperanza. Los números ayudan a dimensionar lo alcanzado.

En 2018, apenas 34% de los niños con cáncer atendidos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lograban superar la enfermedad. Hoy, esa cifra es de 84%, un estándar comparable con países de primer mundo. La clave ha sido la creación de 36 Centros de Referencia Estatal para la Atención del Niño con Cáncer (OncoCREAN), espacios distribuidos en todo el país que permiten que los menores reciban tratamiento en sus estados de origen, sin necesidad de trasladarse a grandes ciudades.

Esto no sólo acerca la medicina especializada, también evita el desarraigo y reduce el sufrimiento de familias que antes debían viajar cientos de kilómetros para salvar a sus hijos.

Anteriormente, la expectativa de vida de un paciente dependía en gran medida del “código postal”, es decir, de la región donde fuera diagnosticado. Hoy, con la homologación de protocolos, la incorporación de medicamentos de vanguardia y la descentralización de los servicios, cada paciente recibe la misma calidad de atención. Se acabó la lógica de que había estados con mayores posibilidades de salvar a los menores, porque ahora el modelo asegura equidad: mismas terapias, mismos procedimientos y mismos medicamentos para todos. En lo que va de este año, 440 niñas, niños y adolescentes concluyeron exitosamente su tratamiento contra el cáncer, un logro que calificó como único en la historia de la atención oncológica pediátrica en México. Actualmente, el cáncer es la segunda causa de muerte en infantes de 2 a 14 años en el país.

El Mtro. Zoé Robledo destacó en el evento que el IMSS atiende el 45% del total niñas y niños con cáncer en México. Por ello, es de suma relevancia que se siga fortaleciendo el programa OncoCREAN para que pueda salvar más vidas. Tal como lo expresó la Dra. Alva Santos, la medicina de precisión permite dar el medicamento necesario para el tipo de tumor que tiene el paciente.

La lucha contra el cáncer infantil nos recuerda que la medicina no sólo se mide en cifras, sino en los rostros de quienes vuelven a sonreír y logran tocar la campana al momento de que los dan de alta, luego de haberse curado. Este encuentro internacional es, ante todo, un recordatorio de que salvar una vida infantil no es un acto aislado: es un compromiso colectivo que une ciencia, empatía y esperanza. Porque cuando un niño vence al cáncer, gana también toda la humanidad.


Publicado en El Universal, 25 de septiembre 2025.