Día Internacional del Libro: la resistencia de leer despacio
Reflexiones en el tiempo
1/6/26
Día Internacional del Libro: la resistencia de leer despacio
Se hace camino: Sheinbaum en Barcelona
Se hace camino: Sheinbaum en Barcelona
El 16 de abril, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, emprendió un viaje hacia Barcelona, una visita que se inscribe en un momento clave en las relaciones bilaterales entre México y España, pero también en un contexto internacional de cooperación y solidaridad. Aunque las relaciones entre ambos países han atravesado momentos complejos, la presidenta Sheinbaum llegó con un enfoque conciliador, reafirmando que no existe crisis diplomática alguna, sino más bien una relación de respeto ycolaboración mutua.Según datos del ICEX España Exportación e Inversiones, México es el principal destino de exportaciones españolas en Latinoamérica, y España, por su parte, es uno de los mayores inversores en territorio mexicano. A pesar de algunos altibajos en los intercambios comerciales, la relación sigue siendo estratégica para ambos países, con un futuro prometedor marcado por la colaboración en áreas como la ciencia, la tecnología y la educación.
Durante su estancia en Barcelona, la presidenta participó activamente en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, junto con figuras como el presidente brasileño,LuizInácioLula da Silva, y el presidente español, Pedro Sánchez. Dicha cumbre fungió como plataforma para que México, España y Brasil unieran sus voces en un llamado conjunto, destacando la situación crítica de Cuba debido al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que ha sumido a la isla en una profunda crisis humanitaria. Los tres países pidieron un diálogo sincero y respetuoso en el marco del derecho internacional, con un compromiso claro de incrementar la ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.
En medio de la diplomacia y los acuerdos, la presidenta Sheinbaum también hizo tiempo para un encuentro personal con la comunidad mexicana en Barcelona, reafirmando su compromiso con los valores de la ciencia y la tecnología. Este fue uno de los momentos más emotivos de su viaje, donde destacó la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de seguir avanzando en el uso de la tecnología para enfrentar los grandes desafíos globales.El momento clave de la gira fue la visita al BarcelonaSupercomputingCenter, donde México y España colaboran en proyectos tecnológicos de punta como la supercomputadora Coatlicue. Este avance posicionaría a México como líder en computación en América Latina y permitiría enfrentar desafíos como desastres naturales y problemas ambientales. El encuentro también fortaleció los lazos políticos y personales entre ambos países.
La ministra Diana Morant destacó la colaboración científica como pilar para la democracia y la paz, mientras que Salvador Illa subrayó que la cooperación entre España, Cataluña y México puede tener un impacto relevante en la solución de problemas globales.Con un toque fraterno, Joan Manuel Serrat, quien ha sido amigo de Sheinbaum desde sus días en el gobierno de la Ciudad de México, se unió a la visita. En su característico tono cálido, Serrat expresó: «… es una mujer a la que admiro y respeto profundamente; es una científica, una mujer preparada, una mujer que sabe muy claramente lo que tiene que hacer y esperamos que pueda llevarlo a cabo con la fuerza y la colaboración de todos los mexicanos.»Fue así como el viaje, cargado de diplomacia y simbolismo, culminó con la promesa de una nueva era en las relaciones bilaterales y con la propuesta de México para ser sede de la próxima Cumbre en Defensa de la Democracia en 2027. Y en esa Barcelona abierta al mar y a la historia, quizá resuene un eco compartido entre dos pueblos, aquella vieja certeza: «Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa…».
Publicado en La Crónica de Hoy, 21 de abril, 2026.
El Sistema de Salud Universal será realidad
El Sistema de Salud Universal será realidad
«El mayor logro de un gobierno no es la riqueza material que genera, sino la salud y el bienestar de su gente.»
Nelson Mandela
En un acto de profunda trascendencia para el sistema de salud de México, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Decreto Presidencial que da forma al Servicio Universal de Salud, un avance histórico que busca garantizar que todos los mexicanos, sin importar su condición laboral o social, puedan acceder a la atención médica en las principales instituciones del país: el IMSS, el ISSSTE y el IMSS Bienestar. Este paso marca el inicio de un proceso que transformará la atención médica en el país, convirtiéndola en un derecho efectivo, accesible y de calidad para todos.
Uno de los primeros pasos para materializar este ambicioso proyecto será la credencialización universal, que comenzará en abril con el registro de los adultos mayores de 85 años y se extenderá para abarcar a toda la población. Este proceso será posible en más de 2,000 módulos de la Secretaría del Bienestar distribuidos por todo el país, facilitando el acceso al nuevo sistema de salud. La credencial no solo servirá como identificación oficial, sino que permitirá a los usuarios consultar su derechohabiencia, verificar la disponibilidad de unidades de salud y hospitales y en el futuro, gestionar citas médicas, acceder a su expediente clínico digital y recibir atención a través de teleconsulta y salud digital.
La importancia de este cambio radica en la capacidad de reconstruir un sistema de salud que, aunque ha sido referencia en muchos aspectos, ofrecía servicios diferenciados. México contaba con tres grandes redes de atención médica separadas: IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, cada una con distintos registros y procesos. El Servicio Universal de Salud promete integrar estas redes, eliminando la necesidad de que un ciudadano esté afiliado a un sistema específico para recibir atención médica.
Como señala el Mtro. Zoé Robledo, director general del IMSS, “¿Por qué es posible ahora? Porque el SUS parte de una base: el IMSS es el mismo en todo el país y el IMSS Bienestar —que es el IMSS para quienes no tienen IMSS— lo es en 24 estados. Esto crea una lógica integradora: mismas condiciones laborales, mismos criterios de atención, misma cobertura de tratamientos en todo el país y continuidad institucional.” Esta visión es clave para que los servicios de salud sean más accesibles y eficientes para todos los mexicanos, sin importar su lugar de residencia o el sistema de salud al que estén afiliados.
A partir de 2027, el Servicio Universal de Salud ofrecerá una cobertura integral, que incluirá atención universal en urgencias y hospitalización, garantizando la continuidad del tratamiento en situaciones críticas. También se implementarán servicios especializados para embarazos de alto riesgo y partos de emergencia, así como protocolos como el Código Infarto para la atención inmediata de infartos, con servicios de hemodinamia, y el Código Cerebro para la atención rápida de eventos cerebrovasculares. Además, se universalizará la atención y diagnóstico del cáncer de mama, facilitando el acceso a estudios vitales.
La SUS también asegurará la continuidad de tratamientos para enfermedades graves como insuficiencia renal, cáncer y trasplantes, ampliará la cobertura de la vacunación universal y ofrecerá consultas de atención primaria para la prevención y tratamiento de padecimientos agudos, con la posibilidad de prescripción de medicamentos. Esto garantizará que todos los mexicanos tengan acceso a atención médica de calidad en el primer nivel. La innovación tecnológica será crucial en este nuevo sistema. La aplicación móvil asociada a la credencial permitirá a los usuarios gestionar citas, consultar su historial médico y hacer un seguimiento en tiempo real de su derechohabiencia. Además, la integración de inteligencia artificial mejorará la precisión en diagnósticos y recomendaciones médicas, facilitando una atención más personalizada.
México ha dado un paso significativo hacia el fortalecimiento de su sistema de salud pública, un avance que no debe subestimarse. Para lograr la cobertura universal, será necesario un esfuerzo coordinado entre las autoridades federales, estatales y locales, pero también será fundamental el compromiso de la sociedad.
La implementación exitosa del Servicio Universal de Salud dependerá de la capacidad del gobierno para garantizar que todos los ciudadanos se registren en el sistema y que la infraestructura médica esté preparada para recibir la creciente demanda de servicios. Esto implica no solo ampliar la cobertura, sino también asegurar la capacitación del personal de salud, la calidad de la infraestructura y el suministro de medicamentos necesarios para atender a la población.
El Sistema Universal de Salud es, en última instancia, una promesa de equidad, un compromiso de que nadie quedará atrás en el acceso a la atención médica, sin importar su ubicación, nivel socioeconómico o situación laboral.
Publicado en El Universal, 16 de abril, 2026.
13/5/26
Revueltas: la revuelta interior que no termina
Revueltas: la revuelta interior que no termina
La paz anunciada, la guerra persistente
La paz anunciada, la guerra persistente
Entre la sangre y la imagen: lo que realmente se inauguró en el Siglo XXI
Entre la sangre y la imagen: lo que realmente se inauguró en el Siglo XXI
La inauguración del área de hemodiálisis rehabilitada y la instalación de un nuevo resonador magnético en el Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), encabezada por el director general del Instituto, el Mtro. Zoé Robledo, no es solo un acto administrativo ni una fotografía institucional más: es, en realidad, la expresión tangible de una deuda histórica que comienza a saldarse. Porque detrás de cada equipo nuevo hay historias concretas: pacientes que esperan un diagnóstico, una sesión de tratamiento, una oportunidad.
Y en medicina, esperar no es un verbo neutro; es, muchas veces, la forma más silenciosa del sufrimiento. Durante años, el sistema de salud pública en México ha convivido con una contradicción evidente: médicos altamente capacitados enfrentando enfermedades complejas con herramientas que ya habían rebasado su vida útil. En ese contexto, la inversión de mil 747 millones de pesos realizada en 2025 para la adquisición de 123 equipos de alta tecnología representa la mayor compra de este tipo en la historia del Seguro Social en un solo procedimiento. Además, el nuevo modelo de compra directa con fabricantes permitió reducir en cerca de un 45% el costo originalmente previsto.
Sin embargo, el verdadero sentido de esta inversión no está en la cifra, sino en su impacto. Un resonador magnético de última generación permite diagnósticos más precisos en neurología. En tanto, la ampliación del área de hemodiálisis responde a una de las crisis más urgentes del sistema de salud: la creciente prevalencia de la enfermedad renal crónica, estrechamente ligada a la diabetes y la hipertensión. En México, miles de pacientes requieren terapias de sustitución renal de manera constante, y durante años la capacidad instalada ha sido insuficiente, obligando a muchos a trasladarse largas distancias, endeudarse o, en el peor de los casos, abandonar el tratamiento. Frente a esta realidad, ampliar la infraestructura no es un lujo, sino una obligación ética del estado.
Esta acción se inscribe, además, en una estrategia más amplia impulsada por parte del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. El objetivo es claro: reducir la brecha entre la medicina pública y la privada, donde durante décadas el acceso a tecnología de alta precisión estuvo condicionado por la capacidad económica de los pacientes. Garantizar que un diagnóstico oportuno no dependa del ingreso es, en el fondo, una definición de justicia social.
No obstante, el desafío no termina. La historia del sistema de salud mexicano demuestra que la tecnología, por sí sola, no resuelve los problemas si no va acompañada de mantenimiento, capacitación y gestión eficiente. Solo así la inversión se traducirá en mejores resultados clínicos y en una atención más digna. El nuevo equipamiento en Siglo XXI, no es solo infraestructura médica: es una posibilidad. La posibilidad de que el diagnóstico llegue antes, de que el tratamiento no se interrumpa, de que la espera deje de ser sinónimo de abandono.
Publicado en La Crónica de Hoy, 7 de abril, 2026.
Artemisa: volver a la Luna, ¿competencia o ciencia?
Artemisa: volver a la Luna, ¿competencia o ciencia?
Los niños que construyen mundos
Los niños que construyen mundos
«La palabra progreso no tiene ningún sentido mientras haya niños infelices.»
Albert Einstein
Hay un instante en que el niño se inclina sobre el suelo y el mundo cambia. No hay prisa, no hay ruido: su atención se concentra por completo. Solo sus manitas ordenando piezas, levantando torres, trazando caminos donde antes no había nada. Un puente de plástico puede ser más firme que muchos reales; una muñeca se vuelve un ser vivo porque está hecha de imaginación. La resistencia de los materiales parece no tener límite: “mira, abuelo, es de triple acero”.
He visto a un niño armar una grúa con la concentración de un ingeniero y la alegría intacta de un dios que descubre. Cada bloque es una posibilidad; cada error, una decisión. No teme equivocarse porque aún no conoce el fracaso. En su mundo, todo puede rehacerse. El tiempo no pesa: construir es una forma de estar.
Pero hay otros niños. No están sobre un tapete ni rodeados de colores. Están sobre el asfalto. No construyen puentes; tampoco juegan con muñecas: cuidan a sus hermanitos, hacen “gracias”, esquivan autos. Cargan bolsas, limpian parabrisas, estiran la mano. No inventan mundos: sobreviven en un mundo hostil. Entre unos y otros hay una diferencia fundamental. Si bien comparten la capacidad de imaginar, uno levanta ciudades; el otro apenas puede pensar en una vida distinta.
Ambos son arquitectos de lo invisible. Solo que uno carga ilusiones y el otro, la responsabilidad de reunir algunas monedas para sostenerse.
La tragedia no es solo la pobreza material. Es la pérdida de la niñez en sí misma. Empieza cuando el niño deja de jugar incluso con lo que encuentra. Cuando ya no convierte una caja en un castillo ni una piedra en un tesoro. Cuando la realidad pesa y la fantasía deja de ser útil. Ahí ocurre la verdadera ruptura: se interrumpe la construcción del futuro. Se le quita al niño su tiempo de ser niño. Se le empuja a asumir responsabilidades que no le corresponden. La urgencia del sustento sustituye el derecho a jugar.
Los adultos, en su afán de poder, han llevado la violencia hasta donde no debía entrar: la infancia. La guerra —esa invención que se justifica con banderas, ideologías o intereses— no solo destruye ciudades; también borra juegos, silencia risas y corta vidas que apenas comenzaban. Cada niño muerto en una guerra es una pérdida irreparable. Nos hemos acostumbrado a verlos. En las esquinas, en los cruceros, en los vagones. Pasan frente a nosotros como parte del paisaje, como si su lugar fuera ese. El problema no es que estén ahí. El problema es que dejamos de verlos. Ahí está la herida.
Una sociedad se reconoce en lo que permite a sus niños imaginar. Cuando un niño construye mundos, hay posibilidad. Cuando solo sobrevive, esa posibilidad se reduce. Tal vez no podamos cambiarlo todo de inmediato, pero sí podemos empezar por algo básico: volver a mirar. No con lástima, sino con conciencia. No como espectadores, sino como responsables.
La existencia de niños abandonados a su suerte o en medio de la guerra es una falla fundamental de la humanidad. Volver a mirar implica asumir lo que nos corresponde: negarnos a dar la espalda, insistir, exigir. Sostener la atención hasta que ningún niño tenga que sobrevivir trabajando y hasta que la infancia deje de ser una deuda pendiente y se vuelva, en verdad, un derecho a construir su propio mundo.
Publicado en La Crónica de Hoy, 13 de marzo, 2026.
16/4/26
El planeta sin insectos: la crisis que ya empezó y nadie escucha
El planeta sin insectos:
la crisis que ya empezó y nadie escucha
«Si
amas al sol que te alumbra, tal vez amas y si amas al insecto que te muerde,
amas.»
Antonio
Porchia
Al despertar una mañana, Gregorio Samsa —el protagonista de
La metamorfosis de Franz Kafka— descubrió que se había convertido en un
insecto. Hoy podríamos reescribir esa escena con un giro más inquietante: Samsa
ya no podría existir, no por su transformación, sino porque el mundo en el que
despertaría es uno donde los insectos están desapareciendo. Y esta vez no es
literatura, sino evidencia acumulada, reciente y verificable. En marzo de 2026,
estudios sobre fisiología térmica confirmaron que miles de especies de insectos
—sobre todo en zonas tropicales— viven ya al límite de su tolerancia al calor,
sin margen real para adaptarse a aumentos de temperatura. El cambio climático
no es solo un factor adicional: está empezando a volver inviable su existencia.
Los datos más recientes
consolidan una tendencia que ya no admite duda. A nivel global, aproximadamente
el 50% de los polinizadores está amenazado, y
cerca del 40% de las especies de polinizadores invertebrados —abejas,
mariposas— enfrenta riesgo de extinción. En
términos acumulados, estudios y revisiones coinciden en que las poblaciones de
insectos están disminuyendo entre 1% y 2.5% cada año, lo que implica pérdidas
cercanas al 30% en apenas dos décadas. En
algunos contextos, el desplome es aún más abrupto: proyectos recientes en
Europa han documentado caídas de hasta 80% en insectos voladores en 20 años. Y
en ecosistemas aparentemente intactos, como zonas montañosas de Estados Unidos,
se han registrado descensos del 72% en apenas dos décadas, asociados directamente
al aumento de temperatura.
No es un fenómeno local ni episódico: es una transformación sostenida y global.
El caso de los polinizadores
resulta particularmente revelador. En 2025, apicultores en Estados Unidos
reportaron pérdidas sin precedentes: más del 60% de las colonias de abejas
desaparecieron en una sola temporada, con proyecciones que alcanzan hasta el
70% en algunos escenarios. Paralelamente, un estudio sobre mariposas mostró una
caída del 22% en sus poblaciones desde el año 2000, con más de cien especies
reducidas a la mitad o menos. Estas cifras no son anecdóticas: las mariposas
son indicadores ecológicos, y su descenso refleja un deterioro más amplio. De
hecho, investigaciones recientes advierten que no están desapareciendo
únicamente las especies raras, sino las más comunes, aquellas que sostienen el
funcionamiento cotidiano de los ecosistemas. No estamos perdiendo lo
excepcional, sino lo estructural.
En México, el caso de la
mariposa monarca introduce un matiz que vuelve el fenómeno aún más complejo. En
2026, su población invernal aumentó alrededor de 64% respecto al año anterior,
una señal que algunos interpretaron como recuperación. Sin embargo, ese repunte
ocurre después de años de colapso y la especie sigue muy por debajo de sus
niveles históricos, vulnerable a sequías, pérdida de hábitat y eventos
climáticos extremos. Es decir, incluso cuando los datos parecen positivos, el
sistema sigue siendo frágil. La recuperación parcial no contradice la crisis:
la confirma en su carácter inestable.
El problema no es solo
ecológico, es estructural para la vida humana. Los insectos polinizan
aproximadamente un tercio de los cultivos globales y sostienen redes
alimentarias completas. Sin ellos, disminuye la producción agrícola, colapsan
cadenas tróficas y se altera la fertilidad de los suelos. Pero el giro más
inquietante, el verdaderamente contemporáneo, es que ahora sabemos que el clima
está actuando como fuerza dominante. Según estudios recientes, el cambio en
temperatura y precipitación ya afecta a más del 30% de las poblaciones de
insectos en el mundo. No se trata solo de pérdida de hábitat o contaminación:
es una alteración del entorno planetario que redefine las condiciones básicas
de existencia.
Kafka imaginó una
transformación absurda e imposible. La nuestra es más silenciosa y más radical.
No nos estamos convirtiendo en insectos: estamos asistiendo a su desaparición
progresiva. Y en ese proceso, casi imperceptible al principio, se revela algo más
profundo. Porque si los organismos más numerosos, resilientes y antiguos del
planeta —aquellos que han sobrevivido a extinciones masivas— comienzan a
desaparecer en cuestión de décadas, la pregunta ya no es qué les está
ocurriendo a ellos. La pregunta es qué está ocurriendo con el mundo que
compartimos… y cuánto tiempo seguirá siendo habitable también para nosotros.
Publicado en El Universal, 26 de marzo 2026.
El orden nacido del cuerpo fragmentado
EL ORDEN NACIDO DEL CUERPO FRAGMENTADO
“El hombre encuentra en sí mismo tanto al enemigo como al aliado.” — Marco Aurelio
En dos civilizaciones separadas por océanos y milenios —Egipto y el mundo mexica— aparece una misma escena: un cuerpo despedazado da origen al orden.
¿Simple coincidencia o resultado estructural?
En los antiguos relatos egipcios, Osiris es traicionado por su hermano Set. Engañado durante un banquete, es encerrado en un cofre y arrojado al Nilo. Isis recupera el cuerpo, pero Set lo fragmenta y dispersa sus partes. A partir de esa ruptura nace algo nuevo: Osiris no vuelve a la vida terrenal, sino que se convierte en señor del inframundo, juez de los muertos. Su hijo Horus restablece el orden en la tierra y legitima el poder.
En el mundo mexica, la escena es distinta y, sin embargo, idéntica en su fondo. Coatlicue concibe de manera prodigiosa. Sus hijos, encabezados por Coyolxauhqui, intentan matarla. Pero en el instante del ataque nace Huitzilopochtli, ya armado, ya adulto. Derrota a sus hermanos, decapita a su hermana Coyolxauhqui y arroja su cuerpo desde lo alto del templo. El cuerpo se fragmenta al caer. Esa imagen queda fijada en piedra, al pie del Templo Mayor. Dos relatos. Dos hermanos. Dos cuerpos desmembrados. Un mismo principio. El orden no surge unitario, de una sola pieza. Surge después de la ruptura.
En Egipto, las partes de Osiris, dispersas por el territorio, permiten reconstruir simbólicamente la unidad en el más allá. En el mundo mexica, el cuerpo desmembrado de Coyolxauhqui se convierte en imagen permanente del triunfo solar sobre la luna. Es fundamento de la pirámide, principio de la escala. Vida y muerte, día y noche, continuidad y conflicto: todo queda organizado a partir de una violencia inicial.
Más aún: en ambos relatos, la violencia ocurre dentro del mismo linaje. Hermano contra hermano en Egipto. Hermana contra hermano; hijos contra madre en Mesoamérica. No es el enemigo lejano el que funda el orden, sino el conflicto más cercano: la familia, el origen. Ahí reside una de las coincidencias más profundas: el adversario no viene de fuera, surge desde dentro.
Estos mitos no ocultan la violencia. La documentan, la hacen enseñanza. La encauzan. La convierten en cimiento. No cualquier violencia, sino una que, al ser narrada y repetida, se vuelve legítima, casi necesaria. Caín y Abel quedan eclipsados… El mundo, parecen decirnos, no nace en armonía: se construye sobre una fractura.
Y, sin embargo, hay una diferencia decisiva entre aquellos relatos y nuestro presente. Ellos comprendieron la ruptura y la convirtieron en símbolo. Nosotros corremos el riesgo de repetirla sin comprenderla.
Hoy, las guerras ya no responden a dioses ni a ciclos cósmicos, pero siguen obedeciendo a la misma lógica: la necesidad de un enemigo, la ambición que mata, la incapacidad de contener el conflicto antes de que se desborde.
Si en el mito el cuerpo debía fragmentarse para explicar el orden, en nuestro tiempo el desafío es otro: evitar que esa fragmentación se vuelva permanente. Porque el verdadero enemigo —como intuyó Marco Aurelio— no siempre está lejos. A veces, habita en nosotros mismos.
Publicado en La Crónica de Hoy, 24 de marzo 2026.
Ormuz y la fractura atlántica
Ormuz
y la fractura atlántica
«La
guerra no determina quién tiene la razón, solo quién queda.»
Bertrand
Russell
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron
la operación “Furia Épica” contra Irán. La respuesta fue inmediata: Teherán
bloqueó el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del
mundo, por donde circula cerca del 20% del petróleo global. El impacto fue casi
instantáneo en los mercados energéticos y en la economía internacional. Ante el cierre, Washington
planteó una operación militar para reabrir el paso. La idea incluía la
participación de la OTAN como respaldo. Sin embargo, la respuesta europea fue
de cautela desde el inicio. Alemania, Francia, Reino Unido e Italia
coincidieron en que la alianza no tiene un mandato legal para intervenir en un
conflicto fuera de su territorio. A este argumento legal se sumó uno político más
profundo. Varios gobiernos europeos interpretan la operación inicial de Estados
Unidos e Israel como una decisión tomada sin un proceso amplio de consulta
dentro de la alianza, lo que debilita el principio de acción colectiva. Bajo
esa lectura, involucrarse después implicaría asumir costos de una estrategia
que no contribuyeron a definir. También existe una evaluación interna sobre
precedentes: participar en este caso podría ampliar de facto el alcance de la
OTAN hacia intervenciones fuera de su marco original.
En ese contexto, el rechazo
europeo también refleja una diferencia en la forma de entender el uso de la
fuerza. Mientras Washington prioriza la reapertura inmediata del flujo
energético global, varios gobiernos europeos consideran que una intervención sin
objetivos políticos claros y sin una salida definida puede derivar en un
conflicto prolongado. La
situación en el terreno reforzó esas dudas. Irán ha construido una estrategia
defensiva que aprovecha la geografía del estrecho y el uso de tecnología
relativamente accesible. Misiles, drones y minas navales han convertido la zona
en un espacio altamente riesgoso. Limpiar esas minas y garantizar el paso
seguro de los barcos no es una tarea rápida; requiere tiempo, recursos y
exposición constante.
Frente a este panorama, Europa
buscó opciones más limitadas. Reino Unido planteó la posibilidad de formar una
coalición de países dispuestos, sin usar la estructura de la OTAN. La Unión
Europea descartó ampliar sus misiones navales en la zona. Italia redujo su
presencia militar y priorizó la seguridad de sus propias bases. La reacción de Washington fue
crítica. El presidente Donald Trump acusó a sus aliados de beneficiarse de
la estabilidad internacional sin asumir los costos. También advirtió sobre
posibles consecuencias para la OTAN si no recibe apoyo. En ese mismo contexto,
la dimisión de Josh Paul, encargado de supervisar transferencias de armas
y cooperación militar, añadió presión al debate interno: el exfuncionario
cuestionó la justificación estratégica de la guerra y advirtió sobre los
riesgos de una escalada sin objetivos políticos claros, lo que evidenció
divisiones dentro del propio aparato estadounidense.
La crisis del estrecho de
Ormuz dejó en evidencia diferencias de fondo. Para Estados Unidos, reabrir la
ruta es una prioridad económica y estratégica inmediata. Para Europa, los
riesgos de intervenir superan los posibles beneficios. Esta diferencia de enfoques
ha tensado la relación transatlántica en un momento delicado. Para México, por su parte, las
consecuencias se concentran en varios frentes que se conectan entre sí. El
aumento en los precios del petróleo eleva los ingresos por exportaciones, pero
ese beneficio convive con una dependencia estructural: la importación de
gasolina. Cuando suben los precios internacionales, también lo hace el costo de
esas compras, lo que obliga a ajustar subsidios para mantener estables los
precios internos. El resultado es un equilibrio delicado entre mayores ingresos
petroleros y una presión adicional sobre el gasto público.
En el plano macroeconómico, el
encarecimiento de la energía tiende a trasladarse a toda la cadena productiva.
El transporte, la industria y los servicios absorben costos más altos, lo que
alimenta la inflación. Al mismo tiempo, en contextos de incertidumbre global,
los capitales suelen moverse hacia activos considerados más seguros,
fortaleciendo al dólar. Esto puede debilitar al peso y encarecer importaciones
clave. Aun así, México cuenta con herramientas para amortiguar estos efectos,
como la política monetaria y los ajustes fiscales, que permiten contener
fluctuaciones abruptas, aunque ciertamente tales condiciones no podrían
sostenerse en el largo plazo.
En el sector productivo, el
impacto se concentra en la manufactura, especialmente por el costo del gas
natural, un insumo esencial. Un aumento sostenido puede reducir márgenes y
desacelerar inversiones, aunque también abre espacios para mejorar eficiencia
energética y diversificar fuentes. En paralelo, la concentración de la agenda
de Estados Unidos en el conflicto puede ralentizar ciertos temas bilaterales,
como la negociación del T-MEC, aunque por fortuna la integración económica
entre ambos países mantiene incentivos para sostener el diálogo y arribar a
buenos resultados para ambas naciones.
Publicado en El Universal, 19 de marzo 2026.
7/4/26
El químico que ha logrado convertir el aire del desierto en agua
El químico que ha logrado convertir
el aire del desierto en agua
«Lo que embellece al desierto es que en alguna parte esconde un pozo de agua.»
Antoine de Saint Exupéry
En los últimos días, en los que el mundo parece haberse acostumbrado a vivir entre noticias de guerra, tensiones geopolíticas y crisis humanitarias, una noticia científica pasó casi desapercibida. Sin embargo, podría representar uno de esos avances silenciosos que cambian el rumbo de la historia: la posibilidad de producir agua potable directamente del aire del desierto. El responsable de esta innovación es el químico Omar Yaghi, premio Nobel y pionero en el desarrollo de materiales conocidos como estructuras metal-orgánicas o MOF, capaces de capturar vapor de agua de la atmósfera incluso en condiciones extremadamente secas.
El avance de Yaghi puede explicarse de manera relativamente simple. Él y su equipo diseñaron materiales cristalinos compuestos por átomos metálicos conectados por moléculas orgánicas que forman una red microscópica llena de cavidades. Estas cavidades funcionan como diminutos recipientes capaces de atrapar moléculas de agua presentes en el aire, incluso cuando la humedad es muy baja. Durante la noche o en las horas más frescas, el material absorbe el vapor de agua; luego, con el calor del sol del día, esas moléculas se liberan y pueden condensarse en forma de agua líquida dentro de un dispositivo cerrado. En otras palabras, el sistema actúa como una esponja molecular que se llena de humedad invisible y, al calentarse, la transforma en gotas de agua potable. Lo notable es que todo el proceso puede funcionar únicamente con energía solar y sin necesidad de electricidad ni infraestructuras complejas, lo que abre la puerta a que estas máquinas se utilicen en comunidades remotas o en zonas donde el acceso al agua es extremadamente limitado.
El desierto ha sido, desde siempre, uno de los grandes símbolos de la imaginación humana. En la literatura y el arte aparece como un territorio de prueba, de silencio y de revelación. En la Biblia, el desierto es el espacio de la travesía y la tentación; en las novelas de Antoine de Saint-Exupéry, el Sahara se convierte en un paisaje donde el ser humano descubre su fragilidad y su profundidad interior; y en el imaginario árabe de Las mil y una noches, el oasis representa ese punto improbable donde la vida resiste en medio de la inmensidad. Durante milenios, los oasis han sido accidentes geográficos, milagros de agua subterránea o de rutas comerciales. Pero el avance presentado por Yaghi plantea algo radicalmente distinto: la posibilidad de crear oasis tecnológicos allí donde antes no existían.
La clave está en los MOF, materiales con una estructura microscópica extremadamente porosa que actúan como esponjas moleculares. Estas estructuras pueden atrapar moléculas de agua presentes en el aire, incluso cuando la humedad es muy baja, como ocurre en muchos desiertos del planeta. Cuando el material se expone al calor del sol, el vapor capturado se libera y puede condensarse en forma de agua líquida potable. En prototipos experimentales ya se ha demostrado que este sistema puede producir agua incluso con niveles de humedad inferiores al 20%, condiciones típicas de regiones áridas.
El contexto en el que surge esta tecnología no podría ser más urgente. Según datos de United Nations, alrededor de dos mil millones de personas en el mundo carecen de acceso seguro al agua potable, y más de cuatro mil millones experimentan escasez severa al menos un mes al año.
Hay algo profundamente simbólico en este avance. Durante siglos, el desierto representó la ausencia, la escasez, el límite de la vida. Hoy, gracias a la ciencia de materiales, podría convertirse en un laboratorio para nuevas formas de habitar el planeta. Si esta tecnología logra escalarse y distribuirse de forma accesible, los oasis dejarán de ser rarezas geográficas para convertirse en realidades fabricadas por la inteligencia humana.
En medio de un mundo saturado de conflictos, esta noticia nos recuerda algo esencial: que el progreso más importante no siempre llega en forma de grandes titulares. A veces surge en silencio, en un laboratorio, en una estructura invisible capaz de capturar una molécula de agua flotando en el aire del desierto. Y en esa pequeña gota puede estar escondida una promesa inmensa.
Publicado en La Crónica de Hoy, 18 de marzo 2026.
6/4/26
Draft IMSS 2026: el talento médico elige su destino
Draft IMSS 2026: el talento médico elige su destino
«Ser médico es aprender a escuchar el dolor y responder con conocimiento y humanidad»
Avances y retos: 8 de marzo
Avances y retos: 8 de marzo
El planteamiento central de su administración se ubica en la consolidación de la igualdad sustantiva, entendida como una responsabilidad del Estado para corregir desigualdades históricas y garantizar el ejercicio pleno de derechos.
Este enfoque reconoce la desigualdad histórica que han enfrentado mujeres, niñas y adolescentes, establece la obligación del Estado de proteger sus derechos y orienta las políticas públicas hacia condiciones reales de igualdad.
Durante las actividades conmemorativas del 8 de marzo, la presidenta anunció que el mes estaría dedicado al reconocimiento de las mujeres que sostienen al país en distintos ámbitos laborales. Bajo el nombre de “Tejedoras de la Patria”, el gobierno federal inició una serie de homenajes a mujeres de sectores diversos.
El primer reconocimiento fue dirigido a las integrantes de las Fuerzas Armadas de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina. Flanqueada, además, por los titulares de ambas instituciones, el general Ricardo Trevilla Trejo y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, la presidenta subrayó que el país ha registrado avances en protección, igualdad, equidad y prevención de la violencia contra las mujeres.
En ese contexto, recordó a mujeres que contribuyeron a la construcción histórica del país, como Leona Vicario, Josefa Ortiz, Téllez-Girón, Margarita Maza, Gertrudis Bocanegra y Rita Cetina. Señaló que sus aportaciones en distintos momentos de la historia nacional forman parte del proceso que permitió consolidar una nación libre, independiente y soberana.
Durante su mensaje expresó que el 8 de marzo representa un momento para reconocer avances y también para mantener la atención en los desafíos pendientes. Aseguró que persisten retos que requieren continuidad en las políticas públicas y en el fortalecimiento institucional. Señaló que la igualdad plena se construye a partir de leyes, instituciones y políticas públicas que generen condiciones reales de justicia y oportunidades.
En materia de salud, la presidenta inauguró el Hospital Oncológico para la Mujer en la alcaldía Gustavo A. Madero de la Ciudad de México. El hospital cuenta con un área de diagnóstico territorial, mastógrafos con interpretación asistida por inteligencia artificial, quirófanos y salas de quimioterapia.
La intención del gobierno federal consiste en replicar este modelo en otras regiones del país. La nueva unidad médica tendrá un papel importante frente al cáncer de mama, cervicouterino y de ovario, ya que se impulsa un programa universal de detección temprana que contempla la realización de medio millón de mastografías durante este año, acompañado de la adquisición progresiva de cien mastógrafos.
En el ámbito de seguridad y justicia, la administración federal reportó avances en la reducción de feminicidios y en la tipificación de nuevas formas de acoso sexual.
También se anunciaron medidas para fortalecer la búsqueda de personas desaparecidas mediante el fortalecimiento de la Comisión Nacional de Búsqueda, del Centro Nacional de Identificación Humana y de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas.
Adicionalmente, se contempla la creación de una Base Nacional Única de Información Forense y de una Plataforma Nacional de Identificación Humana. Entre las medidas propuestas se incluye la activación inmediata de alertas de búsqueda en corporaciones de seguridad de todo el país, la equiparación del delito de desaparición con el de secuestro y la publicación mensual de cifras de carpetas de investigación relacionadas con desapariciones.
Publicado en La Crónica de Hoy, 10 de marzo 2026.