1/6/26

Día Internacional del Libro: la resistencia de leer despacio

 Día Internacional del Libro: la resistencia de leer despacio


«Nunca se habían publicado tantos libros… y nunca había sido tan difícil leer uno completo». Sacarías
Hoy celebramos el Día Internacional del Libro luego de la declaratoria de la UNESCO de 1988. Muchas cosas han cambiado en el mundo desde entonces, y en los tiempos que vivimos, detenernos a leer es un acto de rebeldía contra la prisa de la vida cotidiana ¿Qué habría pasado si el caballero de la leyenda de San Jorge hubiese tenido prisa? Si él no se hubiera detenido a mirar el miedo en los ojos del dragón, si hubiese resuelto el combate como hoy resolvemos todo: rápido, eficiente, sin contemplación. ¿Habría brotado la rosa? ¿Habría nacido ese gesto que siglos después se convirtió en tradición, en símbolo, en ese intercambio delicado entre el libro y la flor? Y, más aún. ¿Qué habría ocurrido si Miguel de Cervantes hubiera escrito con la ansiedad de nuestro tiempo, interrumpido por el ruido de un mundo que no sabe callar? ¿Habría sido posible el delirio de don Quijote en una época que no tolera la digresión?
El libro pertenece a una especie en peligro: la de las cosas que requieren tiempo. No tiempo medido en segundos, sino tiempo vivido, tiempo que se expande, que se detiene, que incluso se pierde. El filósofo Byung-Chul Han lo ha dicho con precisión: habitamos una sociedad del rendimiento, donde incluso el descanso se convierte en una tarea y el tiempo libre en una extensión de la productividad. Leer, entonces, queda atrapado en esa lógica perversa: leemos para saber, para opinar, para acumular referencias, pero cada vez menos para demorarnos. El libro, que debería ser un espacio de contemplación, se convierte en un objeto más dentro de la lista de pendientes.
Frente a esa aceleración, la lectura propone otra ética: la de la lentitud. Irene Vallejo lo recuerda al rastrear la historia del libro como una resistencia silenciosa contra el olvido. Desde los rollos de papiro hasta las bibliotecas digitales, el libro ha sobrevivido no por adaptarse a la velocidad, sino por ofrecer algo que la velocidad no puede dar: profundidad. Leer es descender, no desplazarse.

Y, sin embargo, nunca habíamos tenido tanto al alcance. Bibliotecas enteras caben en un dispositivo, millones de páginas flotan en la inmediatez de una pantalla, listas interminables de recomendaciones nos prometen el siguiente libro incluso antes de terminar el anterior. Pero esa abundancia ha generado una forma de ansiedad: la sensación de que siempre hay algo más por leer, algo mejor, algo más urgente. Así, el libro que tenemos entre las manos compite con todos los libros posibles, y en esa competencia es derrotado.
El 23 de abril, fecha que une simbólicamente a William Shakespeare y Cervantes, no es solo una conmemoración literaria. Es una pausa. Un recordatorio de que la literatura no nació para ser consumida, sino para ser habitada. La tradición catalana de regalar una rosa junto a un libro insiste en esa idea con una delicadeza que hoy resulta casi subversiva: la rosa, efímera, y el libro, persistente; uno que se entrega al instante, otro que exige duración. Quizá el problema no sea que leamos menos, sino que vivimos de otra manera el tiempo. Hemos aprendido a deslizar, a saltar, a fragmentar. Nos hemos acostumbrado a la interrupción como forma natural de experiencia. Y en ese mundo, el libro aparece como una anomalía.
Leer un libro completo, hoy, es un acto de resistencia íntima. No contra la tecnología, sino contra la prisa que la atraviesa. Es elegir una voz y sostenerla, permitir que nos acompañe sin la urgencia de llegar a otro lugar. Es aceptar que no todo tiene que ocurrir de inmediato, que hay experiencias —las más profundas— que solo se revelan en la demora. Tal vez por eso seguimos regalando libros y rosas. Porque en ese gesto hay una intuición antigua: la de que el tiempo no siempre debe ser conquistado. A veces basta con habitarlo.

Publicado en El Universal, 23 de abril, 2026.

Se hace camino: Sheinbaum en Barcelona

 Se hace camino: Sheinbaum en Barcelona


El 16 de abril, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, emprendió un viaje hacia Barcelona, una visita que se inscribe en un momento clave en las relaciones bilaterales entre México y España, pero también en un contexto internacional de cooperación y solidaridad. Aunque las relaciones entre ambos países han atravesado momentos complejos, la presidenta Sheinbaum llegó con un enfoque conciliador, reafirmando que no existe crisis diplomática alguna, sino más bien una relación de respeto ycolaboración mutua.Según datos del ICEX España Exportación e Inversiones, México es el principal destino de exportaciones españolas en Latinoamérica, y España, por su parte, es uno de los mayores inversores en territorio mexicano. A pesar de algunos altibajos en los intercambios comerciales, la relación sigue siendo estratégica para ambos países, con un futuro prometedor marcado por la colaboración en áreas como la ciencia, la tecnología y la educación.

Durante su estancia en Barcelona, la presidenta participó activamente en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, junto con figuras como el presidente brasileño,LuizInácioLula da Silva, y el presidente español, Pedro Sánchez. Dicha cumbre fungió como plataforma para que México, España y Brasil unieran sus voces en un llamado conjunto, destacando la situación crítica de Cuba debido al bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, que ha sumido a la isla en una profunda crisis humanitaria. Los tres países pidieron un diálogo sincero y respetuoso en el marco del derecho internacional, con un compromiso claro de incrementar la ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.

En medio de la diplomacia y los acuerdos, la presidenta Sheinbaum también hizo tiempo para un encuentro personal con la comunidad mexicana en Barcelona, reafirmando su compromiso con los valores de la ciencia y la tecnología. Este fue uno de los momentos más emotivos de su viaje, donde destacó la importancia de la cooperación internacional y la necesidad de seguir avanzando en el uso de la tecnología para enfrentar los grandes desafíos globales.El momento clave de la gira fue la visita al BarcelonaSupercomputingCenter, donde México y España colaboran en proyectos tecnológicos de punta como la supercomputadora Coatlicue. Este avance posicionaría a México como líder en computación en América Latina y permitiría enfrentar desafíos como desastres naturales y problemas ambientales. El encuentro también fortaleció los lazos políticos y personales entre ambos países. 

La ministra Diana Morant destacó la colaboración científica como pilar para la democracia y la paz, mientras que Salvador Illa subrayó que la cooperación entre España, Cataluña y México puede tener un impacto relevante en la solución de problemas globales.Con un toque fraterno, Joan Manuel Serrat, quien ha sido amigo de Sheinbaum desde sus días en el gobierno de la Ciudad de México, se unió a la visita. En su característico tono cálido, Serrat expresó: «… es una mujer a la que admiro y respeto profundamente; es una científica, una mujer preparada, una mujer que sabe muy claramente lo que tiene que hacer y esperamos que pueda llevarlo a cabo con la fuerza y la colaboración de todos los mexicanos.»Fue así como el viaje, cargado de diplomacia y simbolismo, culminó con la promesa de una nueva era en las relaciones bilaterales y con la propuesta de México para ser sede de la próxima Cumbre en Defensa de la Democracia en 2027. Y en esa Barcelona abierta al mar y a la historia, quizá resuene un eco compartido entre dos pueblos, aquella vieja certeza: «Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa…».


Publicado en La Crónica de Hoy, 21 de abril, 2026.

El Sistema de Salud Universal será realidad

 

El Sistema de Salud Universal será realidad


«El mayor logro de un gobierno no es la riqueza material que genera, sino la salud y el bienestar de su gente.»


Nelson Mandela


En un acto de profunda trascendencia para el sistema de salud de México, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó el Decreto Presidencial que da forma al Servicio Universal de Salud, un avance histórico que busca garantizar que todos los mexicanos, sin importar su condición laboral o social, puedan acceder a la atención médica en las principales instituciones del país: el IMSS, el ISSSTE y el IMSS Bienestar. Este paso marca el inicio de un proceso que transformará la atención médica en el país, convirtiéndola en un derecho efectivo, accesible y de calidad para todos.


Uno de los primeros pasos para materializar este ambicioso proyecto será la credencialización universal, que comenzará en abril con el registro de los adultos mayores de 85 años y se extenderá para abarcar a toda la población. Este proceso será posible en más de 2,000 módulos de la Secretaría del Bienestar distribuidos por todo el país, facilitando el acceso al nuevo sistema de salud. La credencial no solo servirá como identificación oficial, sino que permitirá a los usuarios consultar su derechohabiencia, verificar la disponibilidad de unidades de salud y hospitales y en el futuro, gestionar citas médicas, acceder a su expediente clínico digital y recibir atención a través de teleconsulta y salud digital.


La importancia de este cambio radica en la capacidad de reconstruir un sistema de salud que, aunque ha sido referencia en muchos aspectos, ofrecía servicios diferenciados. México contaba con tres grandes redes de atención médica separadas: IMSS, ISSSTE e IMSS Bienestar, cada una con distintos registros y procesos. El Servicio Universal de Salud promete integrar estas redes, eliminando la necesidad de que un ciudadano esté afiliado a un sistema específico para recibir atención médica.


Como señala el Mtro. Zoé Robledo, director general del IMSS, “¿Por qué es posible ahora? Porque el SUS parte de una base: el IMSS es el mismo en todo el país y el IMSS Bienestar —que es el IMSS para quienes no tienen IMSS— lo es en 24 estados. Esto crea una lógica integradora: mismas condiciones laborales, mismos criterios de atención, misma cobertura de tratamientos en todo el país y continuidad institucional.” Esta visión es clave para que los servicios de salud sean más accesibles y eficientes para todos los mexicanos, sin importar su lugar de residencia o el sistema de salud al que estén afiliados.


A partir de 2027, el Servicio Universal de Salud ofrecerá una cobertura integral, que incluirá atención universal en urgencias y hospitalización, garantizando la continuidad del tratamiento en situaciones críticas. También se implementarán servicios especializados para embarazos de alto riesgo y partos de emergencia, así como protocolos como el Código Infarto para la atención inmediata de infartos, con servicios de hemodinamia, y el Código Cerebro para la atención rápida de eventos cerebrovasculares. Además, se universalizará la atención y diagnóstico del cáncer de mama, facilitando el acceso a estudios vitales.


La SUS también asegurará la continuidad de tratamientos para enfermedades graves como insuficiencia renal, cáncer y trasplantes, ampliará la cobertura de la vacunación universal y ofrecerá consultas de atención primaria para la prevención y tratamiento de padecimientos agudos, con la posibilidad de prescripción de medicamentos. Esto garantizará que todos los mexicanos tengan acceso a atención médica de calidad en el primer nivel. La innovación tecnológica será crucial en este nuevo sistema. La aplicación móvil asociada a la credencial permitirá a los usuarios gestionar citas, consultar su historial médico y hacer un seguimiento en tiempo real de su derechohabiencia. Además, la integración de inteligencia artificial mejorará la precisión en diagnósticos y recomendaciones médicas, facilitando una atención más personalizada.


México ha dado un paso significativo hacia el fortalecimiento de su sistema de salud pública, un avance que no debe subestimarse. Para lograr la cobertura universal, será necesario un esfuerzo coordinado entre las autoridades federales, estatales y locales, pero también será fundamental el compromiso de la sociedad.


La implementación exitosa del Servicio Universal de Salud dependerá de la capacidad del gobierno para garantizar que todos los ciudadanos se registren en el sistema y que la infraestructura médica esté preparada para recibir la creciente demanda de servicios. Esto implica no solo ampliar la cobertura, sino también asegurar la capacitación del personal de salud, la calidad de la infraestructura y el suministro de medicamentos necesarios para atender a la población.


El Sistema Universal de Salud es, en última instancia, una promesa de equidad, un compromiso de que nadie quedará atrás en el acceso a la atención médica, sin importar su ubicación, nivel socioeconómico o situación laboral.


Publicado en El Universal, 16 de abril, 2026.