19/8/25

El posible secreto de la inmortalidad: los ratopines de África

El posible secreto de la inmortalidad: 

los ratopines de África


 «La inmortalidad no está en desafiar la muerte, sino en entender los secretos de la vida.»

Anónimo etíope

En las profundidades cálidas y sombrías de los suelos etíopes, donde la luz del sol no alcanza y el silencio es absoluto, se esconde una criatura cuya existencia está sacudiendo los pilares de la biología moderna. Se trata de la rata topo, o Heterocephalus glaber, un animal pequeño, de aspecto inofensivo, cuya piel arrugada y ausencia de pelaje lo hacen parecer más una criatura de leyenda, que una de este mundo. Sin embargo, es precisamente esta extraña criatura la que podría contener la respuesta a una de las incógnitas más buscadas por la ciencia: la vida eterna. En México y con el objetivo de analizar su comportamiento y conocer qué procesos celulares y moleculares hacen de este roedor un ser único, la UNAM promovió la creación de la primera Unidad Reproductora de Ratopines de Latinoamérica, a cargo de Susana Castro Obregón, investigadora del Instituto de Fisiología Celular y cuyos hallazgos han arrojado que cuando algún ratopin muere, se desconoce con exactitud la causa del fallecimiento, pues sus órganos se mantienen sanos. Una de las razones para explicar este fenómeno, podría ser que la autofagia no se detenga con el paso del tiempo y su organismo continúe funcionando, sin importar los años que tengan.

El grupo de investigación de la Dra. Castro, ha comparado a su vez los modelos celulares de rata, ratón, humano y ratopín, para estudiar el papel de la genética en la estabilidad del genoma y la senescencia, a efecto de entender por qué en los primeros tres deja de funcionar la autofagia, y en el cuarto no, por lo que busca analizar sus bases moleculares de regulación y su influencia en el desarrollo y envejecimiento del sistema nervioso. Pero lo más inquietante no es solo su longevidad —pueden vivir más de 30 años, una eternidad para un roedor de su tamaño—sino su inmunidad natural al cáncer, su insólita resistencia al dolor y su capacidad de sobrevivir en ambientes con bajos niveles de oxígeno, señala la Dra. Castro Obregón.

En un reciente estudio llevado a cabo por biólogos y genetistas de diversas universidades, se confirmó además que las células del topo desnudo no envejecen como las de los demás mamíferos. No presentan signos de senescencia celular, proceso por el cual las células dejan de dividirse y comienzan a deteriorarse. En el ratopín, este deterioro no ocurre. Sus células continúan funcionando a pesar del paso del tiempo. Los pueblos ancestrales de Etiopía ya hablaban de este animal en sus relatos orales. Lo llamaban Ye Terara Menfes, “el espíritu de la montaña”, y lo consideraban un guardián subterráneo, un espíritu que custodiaba los secretos de la creación y de la muerte. Los chamanes contaban que quien lograra seguir su rastro bajo tierra sin perder la razón, podría escuchar el murmullo de los huesos antiguos y las verdades que el mundo moderno ha olvidado.

El hallazgo biológico no es menor. Las células del topo desnudo presentan una estabilidad genética envidiable, con mecanismos únicos de reparación del ADN y proteínas que funcionan con una eficacia casi perfecta. Pero hay algo más, algo que escapa a los microscopios: una armonía interna que parece más espiritual que molecular. Los investigadores lo llaman “homeostasis perfecta”. Los místicos lo llaman equilibrio del alma. Algunos genetistas ya trabajan en la posibilidad de replicar estos mecanismos en humanos. ¿Y si pudiéramos copiar su biología? ¿Y si la humanidad pudiera, finalmente, prolongar la vida más allá de los límites conocidos? La ciencia se acerca a una frontera prohibida. ¿Estamos listos para cruzarla?

Quizá la vida eterna no sea una invención moderna, sino un anhelo antiguo que el tiempo se ha empeñado en ocultar. Quizá estos pequeños animales, ciegos y arrugados, sean los custodios silenciosos de un conocimiento sagrado, una alquimia olvidada que une ciencia y espíritu, biología y misterio. Y mientras la humanidad alza la mirada al cielo buscando respuestas, tal vez la clave siempre estuvo bajo tierra, escondida entre túneles y sombras, en la subterránea y longeva vida de un ratopín de África.

Publicado en El Universal, 14 de agosto 2025.

Nuevo rostro del trabajo digital en México

 Nuevo rostro del trabajo digital en México


«Donde hay pocos derechos, nace la obligación de conquistarlos.»

Simone de Beauvoir

Durante el arranque de su campaña presidencial, el 1 de marzo de 2024, en el Zócalo de la Ciudad de México, la Dra. Claudia Sheinbaum presentó su Proyecto de Nación, conformado por 100 compromisos para guiar su gobierno. Entre ellos, el compromiso número 60 planteó de forma clara el objetivo de garantizar derechos laborales y seguridad social a las y los trabajadores de plataformas digitales. Siete meses después, cumpliendo su palabra, en octubre de 2024 la presidenta firmó la iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo para reconocer formalmente a este sector y asegurar su incorporación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), siendo aprobada por el H. Congreso de la Unión y publicada en el Diario Oficial de la Federación en diciembre del mismo año.

El día de ayer en su conferencia matutina, la presidenta Sheinbaum, anunció oficialmente que desde su entrada en vigor plataformas como Uber, DiDi, Rappi y similares están obligadas a registrar ante el Instituto a todos los trabajadores que generen al menos el equivalente a un salario mínimo mensual, y que, aunque el programa se encuentra en fase piloto, las empresas han participado con mucho interés. Durante el anuncio, el Mtro. Zoé Robledo director general del IMSS, dio a conocer que en julio se incorporaron más de un millón de trabajadores de plataformas al sistema del IMSS, lo que elevó el total de empleos formales a más de 23.5 millones, cifra que calificó como “la cifra más alta de toda la historia”.

Con esta reforma, México se convierte en uno de los primeros países de América Latina y del mundo en integrar a los trabajadores de plataformas digitales al régimen obligatorio de seguridad social. El modelo mexicano contempla cinco seguros clave: enfermedades y maternidad, riesgos de trabajo, invalidez y vida, retiro y cesantía, además de acceso a guarderías y prestaciones sociales. Esto significa que las y los trabajadores ahora pueden recibir atención médica gratuita en el Seguro Social, incapacidades pagadas, ahorro para el retiro, y otros beneficios esenciales que antes les eran negados por su condición laboral ambigua.

Además, se reconocerán a dos tipos de trabajadores: subordinados y no subordinados, y que, desde que se conectan están protegidas contra accidentes. Incluyendo a aquellas que solo trabajan por ocasión o que no alcanzan un salario mínimo mensual neto. «Es una modalidad y vanguardia que está aportando México al mundo de como sí se puede asegurar a esta forma de trabajo tan novedosa y reciente, pero que en un modelo de negocios nunca se puede excluir a la seguridad social» señaló el director general del Instituto. Para quienes generen ingresos netos iguales o mayores a un salario mínimo mensual, es decir, 8 mil 480 pesos, tienen acceso completo a la seguridad social.

A partir de esta nueva normatividad, las plataformas digitales están obligadas a calcular, retener y enterar ante el IMSS las cuotas obrero-patronales correspondientes. El salario base de cotización se calcula en función del ingreso mensual neto del colaborador, sin considerar propinas. En caso de que el ingreso mensual sea inferior al salario mínimo, la persona podrá afiliarse de forma voluntaria como trabajador independiente. Además, se incorporó una cláusula de inactividad: si un colaborador deja de prestar servicios durante 30 días consecutivos, la relación laboral se suspende automáticamente y cesa la obligación de pago de cuotas. Más allá de los números, esta incorporación representa un cambio cultural profundo. Durante años, el trabajo digital fue visto como temporal, informal y sin derechos. Hoy, gracias a esta reforma, miles de trabajadores cuentan con acceso a seguridad social, cotizan para una pensión, reciben atención médica y son reconocidos como parte del mercado laboral formal.

Por otro lado, se trata de una de las actividades que implican más riesgo, por lo que a partir de ahora más de un millón de familias podrán dormir tranquilas, sabiendo que las y los trabajadores están protegidos. Se trata de un paso firme hacia la justicia social y la modernización del sistema laboral mexicano.


Publicado en El Universal, 7 de agosto 2025.