28/1/13


FLORENCE CASSEZ

Jorge Gaviño Ambriz

“Si no peleas para acabar
con la corrupción y la podredumbre,
acabarás formando parte de ella”.
Joan Baez, cantante estadounidense.

El día 5 de febrero del año 2006, Genaro García Luna, ex Director de la extinta Agencia Federal de Investigación (AFI), aceptó en un programa televisivo con Denisse Maerker que las escenas de captura de Israel Vallarta, supuesto líder de la banda “Los Zodiaco” y su pareja sentimental Florence Cassez, transmitidas el 9 de diciembre del 2005 en Televisa y TV Azteca, fueron reconstruidas para que los noticieros matutinos transmitieran supuestamente “en vivo” el operativo.

Tras justificar durante varias ocasiones, que este acontecimiento se había realizado a petición de los reporteros de distintos medios de comunicación, admitió, sin decirlo, las declaraciones de Florence Cassez de que ella había sido detenida el 8 de diciembre del 2005 a las 8 de la mañana.

Aunque el país entero aplaudió la captura de esta banda de secuestradores y se tenía la esperanza de que se hiciera justicia a todas y cada una de las víctimas que habían perdido la vida, a quienes lograron sobrevivir los terribles episodios a los que se enfrentaron, y a sus familiares, quienes sufrieron en carne propia el saber que la vida de sus seres queridos corría peligro; organizaciones de la sociedad civil encargadas de la promoción y defensa de los Derechos Humanos, recriminaron la forma en que “la francesa” había sido detenida, ya que primero fue privada de su libertad y posteriormente se construyó la escena de su captura, la cual, a parte de exhibirla en cadena nacional, la llevó a ser condenada con una pena de 60 años y encarcelada durante siete años en el Penal Femenil de Tepepan en la Delegación Xochimilco.

Los medios de comunicación, a través de un montaje, “juzgaron y condenaron” a Cassez; la opinión pública fue influida de una manera determinante sin tomar en cuenta que, los testimonios que acusaron a la extranjera, fueron extemporáneos a la consignación; lo que deja una cadena de dudas sobre la culpabilidad o inocencia de Florence.

La decisión tomada por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación: Olga Sánchez Cordero, Arturo Zaldívar y Alfredo Ortiz Mena, el 23 de enero de este año, le otorgó a Florence un “amparo liso y llano” y por consiguiente su liberación y repatriación a Francia. Esta decisión, se basó en “la violación a las garantías de debido proceso y los derechos consulares al momento  de la detención de Cassez, no haberla puesto a disposición del Ministerio Público de forma inmediata y no notificar al consulado francés de lo acontecido”; aunado a “la recreación o montaje” mediático. Todo ello en flagrante violación a los Derechos Humanos.

Y aunque el 83% de los mexicanos se dijo en contra del fallo de la Corte y el 73% aseguró que Florence Cassez es culpable, según la encuesta realizada por Grupo Reforma y publicada este jueves, la responsabilidad no es de los ministros, dado que ellos sólo fallaron a favor de los Derechos Humanos, aunque sin determinar culpabilidad o inocencia. Dentro de sus funciones se encuentran ejecutar los denominados “Medios de Control de la Constitucionalidad”, como juicios de amparo, controversias constitucionales y acciones de inconstitucionalidad.

Por lo que será necesario que se revise, de una manera responsable, la posible culpabilidad de los autores del montaje y se proceda en consecuencia; dejar las cosas así sería lesionar aún más la justicia y la impartición de la misma. Un gobierno que no logra niveles suficientes de credibilidad en torno al respeto de su marco legal, empezará, sin duda, con actitudes cada vez más drásticas de ingobernabilidad, lo que asegura su caía rápida e irremediable.



Twitter: @jorgegavino

(Publicado en  El Sol de México el 28 de enero de 2013)

21/1/13

LA EXPLOSIÓN METROPOLITANA

Jorge Gaviño Ambriz

"Optimista es aquél que cree
 poder resolver un atasco de tráfico
tocando el claxon."
Anónimo.

En estos días llegó a mis manos “La Explosión Metropolitana”, del Centralismo a la Congestión, libro autoría de mi muy estimado amigo Alejandro Ordorica Saavedra, a quien la columnista Tere Ponce Vega ha llamado “un apasionado de la ciudad”.

En esta obra, presentada el año pasado en la XXXIII Edición de la Feria Internacional del Libro, en el Palacio de Minería, Alejandro Ordorica aborda el tema metropolitano con la premisa de abrir un espacio de reflexión sobre lo que él mismo llama un “abrumador fenómeno urbano, económico y social que cruza ya por doquier en la Nación”.

El libro, trata el tema de la explosión metropolitana acontecida en diversos capítulos de la historia de México: desde Moctezuma hasta Iturbide, con la delimitación del campo y la ciudad, así como con la ubicación jerárquica de la población de acuerdo a su poder económico y político; de Benito Juárez al Porfiriato, donde los liberales defendían su concepción centralista como garante de integración nacional; de la Revolución a lo contemporáneo, donde se observa lo que acontece en la ciudad de México “en torno a la silla presidencial”, con los intercambios de información que priorizan los flujos informativos de las grandes metrópolis; hasta experimentar lo que el Colegio de Arquitectos y Urbanistas del Estado de México dio a conocer en noviembre del año pasado, de que cerca de 700 mil viviendas ubicadas en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) están abandonadas por la falta de planeación urbana sustentable, ya que se construyen desarrollos habitacionales cada vez más alejados de la ciudad y de los centros de trabajo.

A esto hay que sumarle que fue hasta el año 2006, cuando históricamente se destinaron recursos para obras y servicios metropolitanos dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación; y aunque en seis años la partida presupuestal destinada para ello pasó de mil millones de pesos a tres mil 500 millones, coincido con el autor que es necesario un Plan Nacional de Zonas Metropolitanas basado en “un marco constitucional, acompañado de una plataforma realista y visionaria de políticas públicas”; “un fondo para obras y servicios metropolitanos” que otorgue recursos para las ciudades que exceden el millón de habitantes, que son las que aparte de tener mayor población, tienen un mayor PIB, actividad económica y problemas sociales; y el establecimiento de un “Consejo Coordinador de Zonas Metropolitanas” con facultades ejecutivas.

El autor, en lugar de aportar un mero diagnóstico de la explosión existente principalmente en la ZMVM, como lo hacen otras instituciones tanto públicas y privadas, ofrece lo que la escritora Martha Chapa calificó acertadamente de “una alerta para la ciudadanía” y una exigencia a los gobernantes, así como propuestas y alternativas viables, capaces de ser integradas en la Agenda Nacional del país.

Por lo tanto, no tengo empeño en recomendar ampliamente este libro, el cual brinda a generaciones presentes y futuras, una solución adecuada y viable a problemas históricos. Hasta la próxima


Twitter: @jorgegavino

(Publicado el 21 de enero en El Sol de México)