15/3/21

NUESTRO HOGAR, NUESTRO COMPROMISO

“No hay lugar como el hogar.”


Dorothy, El mago de Oz

 

Lo que en algún momento pasó por mero y desastrado azar (el apagón del 28 de diciembre), hoy ya forma parte del creciente infortunio que se cierne sobre una compañía que un día se pretendió global y que ha dado muestras de estar en una frecuencia muy distinta a la que se precisa al adoptar políticas en sintonía con un pasado cada vez más caduco.

 

Sin embargo, en esta ocasión no ahondaremos en cuánta responsabilidad (propia o ajena) reparten desde la CFE, puesto que lo ocurrido con la serie de apagones en nuestro país, al no haber suficiente gas natural proveniente de Texas para la generación de energía eléctrica, no es sino uno de los muchos síntomas de un mal mayor.

 

Ya llegará el momento de revisar las posibles omisiones de los funcionarios a cargo de realizar las compras anualizadas del gas natural, de medir el impacto económico que esta falta de previsión ha tenido sobre diversos sectores de una ya muy golpeada industria nacional. Por ahora, es importante aprovechar este momento para reflexionar sobre otro funesto escenario que se avizora cercano.

 

Si bien la pandemia es el asunto que nos ha mantenido en situación de alarma durante los últimos meses, el cambio climático es ese mal mayor que tiene años acechando y del cual muchos personajes, de todos los ramos del conocimiento, nos han advertido del peligro inminente.

 

Hay una palabra de suma relevancia que permite comprender qué ha pasado y qué se puede hacer al respecto: planeación. Probablemente ninguna compañía energética de las décadas pasadas previó cuándo comenzarían a fallar las estructuras que desarrollaron para el abastecimiento a causa de la impredecible variación en las temperaturas.

 

En este sentido, resultan impactantes las declaraciones de Bill Gates dada la aparición de su reciente libro: Cómo evitar un desastre climático. El cofundador de Microsoft señala que el problema por el coronavirus es un asunto sencillo, si se le coloca ante la crisis ambiental que se avecina. El filántropo estadounidense hace un llamado urgente de apostar por las tecnologías que permitan la transición a las energías renovables.

 

Con el riesgo tocando la puerta es prioritario y hasta apremiante pensar qué acciones tomar con el objetivo de estabilizar o recomponer el camino para las próximas décadas.

 

De ahí la importancia de la planeación, pues no se trata de aplicar remedios momentáneos, sino de implementar estrategias perdurables que disminuyan los estragos del cambio climático de forma premeditada.

 

No hay otro lugar como el hogar y, en el caso de nuestro planeta, no tenemos alternativa.

  

 

Publicado en: Periódico Crónica versión impresa 22 de febrero de 2020



Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PRD


Twitter: @jorgegavino
Facebook: Jorge Gaviño

 

LA OTRA PANDEMIA MEXICANA

"No importa si cruzo
calles o estoy en casa,

el monstruo que me atormenta jamás descansa,

el virus de la violencia soporta el jabón y el agua

el odio hacia las mujeres es la pandemia que más nos mata."

Llamadas de emergencia, Vivir Quintana.

 

 El 9 de febrero de este año, fue el primer aniversario luctuoso del feminicidio de Ingrid Escamilla, joven brutalmente asesinada a manos de su pareja en un departamento ubicado  en  la Alcaldía Gustavo A. Madero, Ciudad de México. Su feminicida, que hizo gala de una violencia inaudita al asesinar a la joven de 25 años, se encuentra en el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial (CEVAREPS), dentro del perímetro del Reclusorio Sur. Este caso provocó una inmediata indignación social, pero no fue único de ese año.

Esta tragedia, sumada a muchas otras más, dio como resultado que el año 2020 fuera uno de los más violentos para las mujeres en México: de acuerdo con el último reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el año pasado se registraron 220 mil 28 denuncias por violencia familiar, un promedio de 603 carpetas de investigación cada día; y un total de 689 mil 388 llamadas de emergencia al 911 por violencia familiar ­una cada 45 segundos. Si aterrizamos estos datos a la violencia que viven las mujeres en la Ciudad de México, tenemos que 3 alcaldías concentran el 40 por ciento de las agresiones: Iztapalapa, Cuauhtémoc y Gustavo A. Madero. 

Estas cifras nos deben obligar a cuestionamientos y, sobre todo, a acciones inmediatas: ¿qué podemos hacer para evitar que las mujeres de nuestro país vivan con miedo? ¿Qué debemos analizar, cambiar y mejorar en nuestras conductas, nosotros, los hombres? ¿Qué mecanismos del Estado están fallando? 

Es indudable que la pandemia ha planteado múltiples retos en todos los rincones del mundo; sin embargo, no podemos negar que atender la violencia de género en nuestro país debiera de ser un tema principal en la agenda nacional: nuestras hermanas, hijas, amigas, vecinas, día a día, están siendo silenciadas. Vivimos en un país que no quiere a sus mujeres, y eso debe de cambiar. 





Vicecoordinador del Grupo Parlamentario del PRD


Twitter: @jorgegavino
Facebook: Jorge Gaviño