18/10/13

AGUA EN LA METRÓPOLI

Agua en la Metrópoli
 

                                     “Hay veces  que el pato nada y hay veces que ni agua tiene"


Refrán popular






Ramón Aguirre Díaz, Director General  del Sistema de Aguas del Distrito Federal, compareció ante la Asamblea Legislativa el  pasado miércoles, en donde puso de manifiesto la grave problemática que enfrenta el hecho de traer el agua, desde sitios cada vez más lejanos y de perforar pozos cada vez más profundos, para dotar a la Ciudad de México del vital líquido. 

Existe una disminución de 4.73 m3/s en el caudal de abastecimiento en los últimos 13 años.

A pregunta expresa y directa que le hizo el que esto escribe, sobre el de cómo estaremos en seis años  si seguimos gestionando el tema del agua de la misma manera como lo hemos hecho hasta ahora; el Ingeniero Aguirre respondió que sería una dependencia con más problemas, porque solo se está reparando un porcentaje de las fugas a un ritmo más lento y la red se deteriora a un ritmo más rápido que lo que se repara.

La tendencia indica que cada vez nos darán menos agua los estados limítrofes, aunado a que no se cuenta con un mantenimiento a las redes del sistema de drenaje, la infraestructura está dañada por los hundimientos del terreno y en muchos casos por haber rebasado su vida útil; se requiere de  la construcción de más plantas potabilizadoras para que el agua, que es abastecida a la población cumpla con las normas de calidad establecidas. 


 El autor de estas líneas ante la sinceridad del funcionario le hizo un reconocimiento público y lo invitó a  entregar a la ALDF un programa integral que pudiera dar rumbo y nos condujera   a una explotación racional, que se pudieran cuantificar las inversiones que se necesitan para salir de este grave problema. 


El Ingeniero informó que ya se trabaja con universidades y  expertos mexicanos, por lo que los diputados seremos convocados y se nos dará a conocer el programa a desarrollar e implementar en los próximos 20 o 25 años.




Twitter: @jorgegavino

      (Publicado el día 18 de octubre del 2013 en La Crónica de Hoy)


4/10/13

¡ACTA , NON VERBA!



¡Acta, non verba!


“Soldado no dispares, tú también eres pueblo”
Voces del 68

Septiembre primero de 1968, en el cuarto informe presidencial, Díaz Ordaz, espetaba una amenaza que luego cumpliría, sin ningún temor ante la historia:“…no quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseáramos, pero que tomaremos si es necesario; lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos, hasta donde estemos obligados a llegar, llegaremos…”

Transgresión a la autonomía universitaria, injerencia policiaca, violación de las garantías individuales, permeaba en el ambiente una gran inconformidad social. Había muchos motivos, los que eran comunes parecen vigentes, el estudiante del 68, gritaba para acabar con la corrupción y el nepotismo, se pronunciaba por la parálisis del partido del Estado que entregaba el poder a los poderosos; por la arbitrariedad y el autoritarismo.

Exigían un diálogo público con el gobierno para defender la Constitución y el Derecho; helicópteros, doble luz de bengala, disparos, confusión, gritos, olor a muerte; cuerpos inertes, ruido de ráfagas de ametralladora, hombres vestidos de civil, usando un guante blanco en la mano izquierda, y en su mano derecha un arma, émulos de verdaderos nazis, que portaban la suástica, muertos; decenas, en cifras oficiales; centenas, en números conservadores. ¡Cuando las metralletas suenan, el pueblo calla!

Hoy igual que ayer, miles de manifestantes disidentes recorriendo la ciudad, procedentes de varias partes de la república; hoy igual que ayer voces autoritarias quieren acallarlas; hoy provocadores profesionales quieren atemorizar al gobierno, olvidando el hecho de que cuando el gobierno teme es de temerse.

Ni los manifestantes que ejercen su derecho constitucional, ni el gobierno federal, ni el de la ciudad, deben caer en provocación alguna. Sino mantenemos vivo el fuego del recuerdo, sino alimentamos con reflexión permanente lo vivido en el 68; así como las etapas que nos marcan como pueblo, fácilmente las generaciones nuevas perderán la brújula.

Debemos  tener claras las pretensiones comunes de esos jóvenes que dejaron de existir prematuramente, para continuar su lucha, tener vigentes sus sueños, sus anhelos, la única manera de honrarlos es actuando no solo con minutos de silencio, sino trabajando.
¡Hechos, no palabras!



Twitter: @jorgegavino

      (Publicado el día 4 de octubre del 2013 en La Crónica de Hoy)