16/8/13

¿FIDEICOMISO, APOYO, NEGOCIO O FRAUDE?

Por Jorge Gaviño Ambriz

El 31 de marzo de 2011, un Comité Técnico integrado por los diputados de la V Legislatura: Alejandra Barrales, Adolfo Orive, Israel Betanzo, Rafael Medina y Raúl Antonio Nava, formalizó el contrato de Fideicomiso denominado "Fideicomiso de Apoyo a la Educación y al Empleo de las y los Jóvenes del DF" (FIJOV), con el propósito de que la Asamblea entregara Becas a estudiantes a fin de fomentar la educación y empleo a la juventud citadina.

Este Fideicomiso de ninguna manera ha cumplido su propósito, por el contrario, se ha convertido en un foco de corrupción, de ineficacia y fuente de ambiciones malsanas que desvirtúan la alteza de miras que debe tener todo servicio público.

Es el caso de quien esto escribe, en mi carácter de Diputado local de la VI Legislatura y, por lo tanto, miembro del Fideicomiso, no cuento con información después de haberla requerido en múltiples ocasiones a lo largo de ocho meses sobre cuáles son las instituciones a las que se les ha contratado para educar y preparar, cuántos recursos económico se les ha transferido a cada una, cuál es el padrón de los alumnos que han sido beneficiados por semestre a detalle mensual, cuál es la calificación promedio que tiene cada becario, cuál es el historial académico de cada uno de ellos, contando con un control de asistencias, entre otros cuestionamientos.

Es decir, con dinero fiscal, dinero de todos los citadinos, producto de nuestros impuestos, se está pagando a centros educativos que no han informado cabalmente en qué se han gastado dichos recursos públicos, con lo que se está cometiendo una verdadera traición al pueblo de México.

Resulta que la Red de Servicios Educativos, integrada por las universidades privadas pertenecientes al FIJOV, muy airosamente han exigido al Legislativo informar y aclarar las supuestas irregularidades detectadas, pero en realidad los fondos del FIJOV deben transparentarse. Seguramente habrá denuncias administrativas e, incluso, penales, contra quien desvió u ocultó recursos, pero más importante es que el dinero y los recursos públicos lleguen a los jóvenes necesitados de esta ciudad.

@jorgegavino
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13/8/13

DEMOCRACIA MAYORIAS Y MAYORITEOS



En todos los congresos, cámaras de representación, asambleas, que se constituyen como órganos constitutivos de un Estado;  los Diputados o Representantes,  tienen la misión principal de expresar la voluntad popular.

Los Congresistas representan a su vez a los partidos políticos, buscan alcanzar el control del gobierno, esto es, el “Poder”  a través  de los cargos públicos.

En muchas ocasiones,  los  compromisos de representación popular y partidista se contraponen y frecuentemente, la actividad de un legislador se orienta en beneficiar a su partido y no como debiera a la sociedad civil a la que finalmente se debe.

En México, la famosa “línea” constituye una actividad grosera que no pocas ocasiones raya en el servilismo, la irresponsabilidad y la traición a la ética pública.

Lo anterior se ve agravado, cuando un gobierno local o federal, se convierte en el gran legislador y utiliza su mayoría parlamentaria para legislar a “modo”, ésta sin cuidar ni intentar consensos, pasa una verdadera aplanadora a la oposición, obteniendo con ello que la ley, que por definición jurídica es: general, abstracta, permanente, coercitiva; se convierta en un simple programa, que es utilizado como propaganda política para mantenerse en el poder o proyectar a algunos de sus  miembros dentro y fuera de su cofradía.

Así, por ejemplo en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en dónde han acontecido tropiezos parlamentarios que si no fueran tan lamentables, podrían ser producto de una broma. En años anteriores se han mandado al ejecutivo para su publicación,  artículos no aprobados, violando todo procedimiento legislativo;  se han aprobado  puntos de acuerdo como de “urgente y obvia resolución” y luego, son desechados sin ninguna posición en contra, con un simple mayoriteo; se vota un tema a favor, se equivocan, y minutos después vuelven a votar en contra, teniendo como justificante un encogimiento de hombros y risas colectivas nerviosas.

Que lejos estamos del verdadero debate parlamentario;  del uso de la mayéutica; de la dialéctica; de la confrontación de pensamientos e ideas; del uso del intelecto para realmente convencer al adversario, que no enemigo.

Señores Diputados dignifiquemos a nuestros parlamentos…      

@jorgegavino