2/4/13




 LOS PARQUÍMETROS

Jorge Gaviño Ambriz

“La calle es de todos”
Frase popular.

En el mes de enero, en la Delegación Cuauhtémoc, se realizaron consultas vecinales para conocer la opinión de la ciudadanía sobre la colocación de parquímetros.

Mientras que en las colonias Hipódromo I y II, y Roma Norte I y II, los vecinos dijeron que sí a la colocación de los mismos; en lugares como las colonias Condesa, Hipódromo-Condesa, Roma Norte III, Roma Sur I y II, los rechazaron.

Como resultado, el Jefe Delegacional Alejandro Fernández, llamó a respetar la colocación de parquímetros en donde se había aprobado por consulta vecinal y dio a conocer que los “franeleros” serían incorporados a este servicio.

Por otro lado, en la Delegación Miguel Hidalgo, el 20 de marzo comenzó la fase operativa de servicio; y cinco días más tarde la operación de los mismos, dejando en el primer día, un saldo de 15 automovilistas sancionados por no pagar por el derecho a usar el espacio público o rebasar el tiempo permitido.

Sin embargo, Erwin Crowley, Director Ejecutivo de Gestión de la Autoridad del Espacio Público del Distrito Federal, señaló que a pocos días de la implementación de los mismos, esta medida ha disminuido “la saturación de vehículos en las zonas donde han sido colocados”.
Por ejemplo, en el caso de la colonia Polanco, existían entre 600 y 700 franeleros y una demanda del 130% de cajones de estacionamiento, pero a partir del cobro del espacio público, la ocupación disminuyó a 60% y la oferta de espacios libres para estacionarse aumentó en un 40%.
Asimismo, Crowley aseguró que el 60% de los residentes de esta zona aseguran que el sistema ha mejorado el espacio público; el 55% que la contaminación visual y auditiva se redujo; el 70% que ha mejorado la movilidad; y el 61% que Polanco es una zona más ordenada; mientras que el tiempo de buscar un lugar donde estacionarse se redujo de 13 a tres minutos.
En esta colonia de la delegación Miguel Hidalgo, los parquímetros dejan ganancias por 24 millones de pesos para recuperar espacios públicos, los vecinos a cambio reciben dos millones al mes. Las ganancias estimadas por la colocación de los mismos, oscilan en los 284 millones, de los cuales el 30% se destina a la Autoridad del Espacio Público.
En contrate con estas cifras, las empresas que prestan el servicio de parquímetros entregan al Gobierno del Distrito Federal 92 centavos por cajón de estacionamiento durante los primeros 10 meses de operación; pero a partir del onceavo mes y hasta los 10 primeros años, cuyo plazo puede ser ampliado por otros 10 años más, las empresas pagan $9 diarios por cajón, a diferencia de las jugosas  ganancias que perciben.

El 20% de la población que tiene que pagar para tener el derecho de estacionar su vehículo en la vía pública, pero no reciben a cambio un seguro que cubra el robo, daño total o parcial de sus automóviles, ni la vigilancia que garantice la integridad de las personas y sus bienes.

Por lo que es necesario “meterle la mano” a la Ley del Régimen Patrimonial y del Servicio Público, para que las empresas respondan por los daños o pérdidas que pudieran sufrir los vehículos automotores, dentro del plazo que los usuarios pagaron por utilizar el servicio de parquímetros; al tiempo que el uso del dinero entregado a los líderes vecinales para recuperar los espacios públicos debe de transparentarse. Este es un servicio que debe beneficiarnos a todos. 

Twitter: @jorgegavino
(Publicado el 2 de Abril del 2013 en El Sol de México)

25/3/13

BENITO JUÁREZ*

Jorge Gaviño Ambriz.

“La democracia es el destino de la humanidad futura;
la libertad, su indestructible arma;
la perfección posible, el fin donde se dirige”.
Benito Juárez

Hablemos de Juárez, en la época de la generación de la Reforma, la monarquía atacó nuestra democracia con un príncipe y un ejército, el más poderoso de Europa, respaldado por todas las finanzas de Francia; victorioso en África, en Europa, en China, fanático de su bandera; poseedor de armamento, caballos, artillería, provisiones.

Del otro lado, Juárez, como dijera Víctor Hugo: “Por una parte dos Imperios, por la otra un hombre. Un hombre con sólo un puñado de hombres. Un hombre arrojado de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo, de rancho en rancho, de bosque en bosque, amenazado por la infame fusilería de los consejos de guerra, perseguido, errante, atacado en las cavernas como una bestia feroz, acosado en el desierto…” “Ni dinero, ni pan, ni pólvora, ni cañones. Los matorrales por ciudades. Aquí la usurpación llamándose legitimidad; allá el derecho, llamándosele bandido. La usurpación con el casco en la cabeza y la espada imperial en la mano, saludada por los obispos… El derecho sólo y desnudo”. Los obispos vs. El derecho.

Juárez decía que el triunfo de la reacción es moralmente imposible, el tenía razón, hoy pueden por infortunio nuestro llegar a tener el poder, pero no podrán nunca llegar a tener la autoridad moral.

Nuestros propósitos, buscan la igualdad entre géneros, razas, credos e ideologías, que permitan la convivencia armoniosa entre individuos.

Tenemos la obligación sobre todo, a la “tolerancia” piedra angular de la democracia, esa es la piedra angular señoras y señores diputados, como señalaba Voltaire: “Podré no estar de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte el derecho de decirlo”. Combatimos y combatiremos a todos aquellos que buscan disminuir y acabar con la tolerancia, de donde se desprende la gama de libertades que hoy disfrutamos.

Las conquistas de hoy pueden ser perdidas por la inactividad, por la desidia propia, por la falta de trabajo del contrario. La educación de las nuevas generaciones debe ser impregnada de laicidad; de lo contrario, lo viejo lo que se apoderará de lo nuevo; lo viejo, llegará al porvenir.

La educación pública hoy en México, es un alimento del espíritu, dado sin medida, sin que lo regule ya el fraile, sin que lo contamine el escolástico, sin que lo mediatice el interés malsano; que debe de llegar cada vez más a todos como herramienta para la libertad.

Nuestras conquistas Estado y Educación Laicos, separación Iglesia-Estado, libertad de cultos, libertad de conciencia y en síntesis toda una corriente de liberalismo histórico, ideológico y político, es acechada una vez una vez más.

Ayer, Juárez secularizó los bienes de las manos muertas, hoy, requerimos otro como Juárez que venga a separar los bienes de las manos vivas. Separación iglesia-Estado, pero también separación del negocio público del privado.

No puede ser que se confundan estos dos intereses, el interés del empresario del interés público, separemos de una vez por todas del interés público con el privado.  Defendamos lo que nos queda, la escuela pública laica, mantengamos la imposibilidad de que los dirigentes de culto puedan ser candidatos mientras sean ministros religiosos, evitemos la irracionalidad de que se puede ser iglesia y partido político a la vez.

Los creyentes de Shiva, Cristo, Buda, Mahoma o cualquier denominación que se le de a Dios, son motivo de respeto para todos nosotros; inclusive, estamos ciertos de que el ateo, es merecedor también de respeto; aún cuando muchos piensen que su concepción pueda ser errónea.

Meditemos el legado de Juárez, él decía, “Esa Constitución (la de 1857) no será la befa ni el escarnio de los hombres que desean vivir sin ley para dar rienda suelta a sus pasiones criminales. Juárez decía también, “aunque la Constitución no sea del agrado del señor Presidente no es de temer que la destruya, pues siendo del gusto de toda la nación encontrará supremo apoyo en la representación nacional.

*Extracto de mi discurso presentado el 21 de marzo de 2013 ante el Pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, con motivo del CCVII Aniversario del Lic. Benito Juárez García.

Twitter: @jorgegavino
(Publicado en El Sol de México el 25 de Marzo del 2013)