3/6/15

REFORMA LABORAL

“El motor de la historia es la lucha de clases”
Karl Marx
 
 
Con motivo de la reforma política del Distrito Federal, las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales, de la ciudad de México y de Estudios Legislativos del Senado, aprobaron un dictamen de reforma al apartado B del artículo 123 constitucional que nulifica o limita gravemente derechos básicos de miles de trabajadores en organismos descentralizados del Distrito Federal y del país.

 Ésta lleva a los trabajadores a perder sus derechos de contratación colectiva, de organización sindical, de huelga y de estabilidad en el empleo; adicional a esto, la Comisión de Derechos Humanos del DF ha intervenido apuntando que se abre la posibilidad de que se liquiden automáticamente un sinnúmero de contratos colectivos que se encuentra vigentes.

 Esta pretensión de reforma ha llevado a la manifestación en contra a sindicatos como los de la UNAM, CFE, Centros Nacionales de Investigación e institutos de salud, entre otras, así como a 34 instancias descentralizadas del Gobierno del Distrito Federal.
Como el 18 de agosto de 1931, en que fue expedida la Ley Federal del Trabajo, debemos enaltecer el derecho humano a las condiciones dignas de trabajo y fortalecer los logros obtenidos que se han logrado a través de la historia.

 La propuesta atenta a la clase sindicalista que a través de la historia ha propugnado por obtener derechos laborales fortalecidos, pero sobre todo por no perder los conquistados.
Es por ello que desde la Comisión de Asuntos Laborales de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se han presentado propuesta a través de foros, en donde se exponen toda clase de ideologías que confluyen en un lugar común, como lo es, la defensa del trabajo.
 
@jorgegavino
(Publicado en la Crónica de Hoy el 17 de abril de 2015)

TEMPORADA DE ELECCIONES

 


“Para los que no tenemos creencias, la democracia es nuestra religión”
Paul Auster
 
La contienda por el voto ciudadano de cara a los próximos comicios del 7 de junio comenzó desde el pasado día 5 de abril conforme a la norma electoral. La lucha entre partidos políticos por la simpatía de la ciudadanía se ha convertido en una verdadera batalla campal, algunos de ellos implementan estrategias para pretender comprar simpatizantes, sin tomar en cuenta que las necesidades del pueblo van más allá de un kilo de frijol y unos boletos para ver una película taquillera.
La propaganda se hace presente en cada sitio de la ciudad, transporte público, muros, vallas, espectaculares, entre otros muchos más; sin embargo el uso y abuso de los recursos públicos utilizados en los mensajes electoreros han llevado al hartazgo de la gente que se considera puede ser un factor determinante para la abstención del ejercicio democrático.
La eficiencia del mensaje transmitido a los ciudadanos a través de los diferentes medios de comunicación pierde fuerza con el incumplimiento de las promesas de campañas y la guerra sucia que en la que se concentran.
Si bien es cierto que el objetivo que la publicidad política busca influir en el inconsciente colectivo el sistema de valores del electorado y en su conducta mediante un mensaje, la descalificación de personajes o instituciones no llevará a las personas a ejercer el sufragio, el verdadero objetivo de las fuerzas políticas debería ser que mediante la solidez de las propuestas que presenten los candidatos durante su campaña y la estructura partidista se incremente la participación ciudadana y que al término del proceso electoral las decisiones colectivas sean respetadas y acatadas.
                                                         
                                                                     @jorgegavino

  (Publicado en La Crónica de Hoy el 10 de Abril de 2015)